La lucha por una vivienda asequible en Inglaterra se acaba de complicar y, sinceramente, la trama se pone interesante. Abena Oppong-Asare, quien preside el comité de vivienda de los Comunes, está instando públicamente al canciller, John Healey, a liberar miles de millones en fondos prometidos para vivienda social y asequible mucho antes de lo planeado.
La situación
Ahora mismo, el gobierno cuenta con un fondo de 39,000 millones de libras —el Programa de Viviendas Sociales y Asequibles (SAHP, por sus siglas en inglés)— destinado a la próxima década. ¿El problema? Gran parte de este dinero no está programado para llegar al terreno hasta después de las próximas elecciones. Oppong-Asare cree que ese calendario es una derrota total para las familias que actualmente están atrapadas en la pesadilla de las listas de espera de vivienda social.
Ella está pidiendo que una parte masiva de esos 39,000 millones de libras se asigne durante este mandato parlamentario para que las obras arranquen ya. Su petición cuenta con el respaldo de la Federación Nacional de Vivienda (NHF). Ellos aseguran que si el gobierno destinara 5,300 millones de libras adicionales del programa, las asociaciones de vivienda podrían entregar 41,000 casas más fuera de Londres en los próximos diez años.
Por qué importa
Lograr que estas unidades se construyan es crucial si el gobierno realmente quiere cumplir su objetivo de 1.5 millones de nuevas viviendas. Aunque los funcionarios ya han invertido 10,000 millones de libras para apoyar 70,000 hogares, la NHF argumenta que muchos proyectos con terreno y permisos listos se quedaron estancados sin financiamiento.
Como dijo la directora ejecutiva de la NHF, Kate Henderson: “Con inversión adicional ahora, es posible ayudar a transformar la vida de familias que necesitan urgentemente una vivienda asequible”. El gobierno sostiene que ya ha realizado una inversión récord, pero con miles de familias aún atrapadas en viviendas temporales, la presión para dejar de retrasar el dinero sigue aumentando.





