Una verdadera leyenda del espacio

Real talk: no hubiéramos llegado a la Luna sin Margaret Hamilton. La legendaria científica de la computación, quien literalmente acuñó el término "ingeniería de software", ha fallecido a los 90 años. Su trabajo para las misiones Apolo de la NASA no solo fue innovador, sino que fue la razón por la cual el aterrizaje en la Luna de 1969 no terminó en un desastre total.

Salvando la misión

Si has visto esa foto icónica de Hamilton parada junto a una pila de código en papel más alta que ella, sabes que tenía main character energy. Ese código fue la columna vertebral de la misión Apolo 11. Cuando la computadora de a bordo empezó a fallar momentos antes del aterrizaje, todos estaban en shock. Pero Hamilton y su equipo ya se habían preparado para el caos. Crearon un "software basado en prioridades" que eliminaba tareas de fondo para centrarse puramente en el aterrizaje. Se lució y no dejó ni las migajas; los astronautas aterrizaron a salvo gracias a su rapidez mental.

El legado

Nacida en Indiana en 1936, el camino de Hamilton comenzó en el MIT en 1959. En ese entonces, la ingeniería de software ni siquiera era un campo reconocido, y ella era a menudo la única mujer en la sala. En 2016, recibió la Medalla Presidencial de la Libertad de manos de Barack Obama, quien acertadamente la reconoció como una de las "mujeres no celebradas" que lanzaron a la humanidad al espacio. Después de sus días en la NASA, continuó innovando al fundar sus propias empresas, incluyendo Hamilton Technologies.

Por qué importa

Margaret Hamilton demostró que puedes definir toda una industria incluso antes de que exista. Su trabajo vive cada vez que usas una computadora, viviendo sin pagar alquiler en los libros de historia de la ciencia. Le mostró al mundo que las mujeres fueron quienes impulsaron la revolución tecnológica desde el primer día.