Si planeabas ir a una clase en Barrecore, Boom Cycle o cualquier otro estudio de Common Bond hoy, mejor revisa tus planes, porque las puertas están cerradas. El colectivo de bienestar, que opera varios centros de fitness de alta gama en todo Londres, sorprendió a sus miembros con un correo electrónico el miércoles anunciando que todas las sedes cierran “hasta nuevo aviso”.

¿Qué está pasando?

Es un caos total. El sitio web de Common Bond ya es totalmente inaccesible y la empresa ha guardado silencio absoluto sobre los detalles. Para contexto, este colectivo también maneja marcas como Kobox, Reformcore y Triyoga. Anteriormente presumían de diez sitios diferentes, con membresías que costaban una fortuna; hablamos de £2,400 al año por clases ilimitadas. Un golpe durísimo para cualquiera que acaba de soltar esa cantidad de dinero.

El chisme sobre el personal

Las cosas se ven aún más sospechosas tras bambalinas. Los instructores han alzado la voz diciendo que no les pagaron a tiempo el mes pasado y se enteraron de los cierres por el mismo correo masivo que recibieron los miembros. Una instructora le dijo a la BBC que siguió presentándose a dar clase de buena fe después de un retraso en los pagos a mediados de agosto, pero no ha recibido ni una actualización desde entonces. Para hacerlo aún más turbio, la empresa es relativamente nueva (se constituyó en junio de 2025) y ni siquiera han presentado cuentas aún. Aunque el director Ben Allen renunció el mes pasado, Gaspar Lipszyc sigue siendo el único director registrado.

Por qué importa

Cuando un imperio de fitness que cobra precios premium desaparece de la noche a la mañana sin previo aviso, surgen preguntas serias sobre su estabilidad y cómo están tratando a su comunidad. Con miembros que perdieron su dinero e instructores sin cobrar, la situación es fatal. Estaremos al tanto mientras la historia se desarrolla.