Pope Leo XIV por fin está de vuelta. El Vaticano confirmó el sábado que el Papa recibió el alta hospitalaria tras una cirugía exitosa para extraer un nódulo canceroso de su pulmón. ## La ruta de recuperación Ha pasado una semana desde que el 11 de octubre se supo que necesitaba la intervención. Los médicos terminaron extirpando el lóbulo inferior del pulmón derecho, pero la situación mejoró casi de inmediato. Para el martes, el Vaticano informaba que ya caminaba y comía, y sus últimos análisis de sangre y radiografías de tórax salieron totalmente normales. "A la luz de los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados esta mañana, y tras evaluar su estado clínico, se considera que el Santo Padre está apto para recibir el alta", compartió la Oficina de Prensa de la Santa Sede en un comunicado de sus médicos, el Dr. Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora. ## Por qué importa Esto es un gran triunfo para el Vaticano. El diagnóstico lowkey causó un shock global entre los católicos, con apoyo llegando desde todas partes, incluyendo un paquete de cuidados desde su ciudad natal, Chicago, que incluía una manta de los White Sox. Esta alta significa que su apretada agenda de viajes sigue en pie y termina con todos los rumores sobre un vacío de liderazgo. Aunque aún no sabemos si necesitará tratamientos posteriores, el pronóstico para un adenocarcinoma pulmonar en etapa temprana suele ser súper sólido.