El cambio hacia 'vulvalippen'
¿Alguna vez has sentido que las palabras que usamos para nuestros propios cuerpos están simplemente... fuera de lugar? En los Países Bajos, quienes hacen activismo estaban lowkey cansados de términos médicos que traen juicios implícitos. La palabra neerlandesa para los labios vaginales ha sido históricamente 'schaamlippen', que se traduce literalmente como 'labios de la vergüenza'.
Real talk: el lenguaje moldea cómo nos vemos a nosotras mismas. Shari Klein, cofundadora de la campaña Schaamteloos (Sin Vergüenza), sostiene que vincular la anatomía a la vergüenza —incluso subconscientemente— es un tremendo error. Finalmente, el diccionario neerlandés de referencia, Dikke van Dale, anunció que añadirá el término 'vulvalippen' a su próxima edición en línea. Es una alternativa neutral y anatómicamente correcta que, según sus defensores, ya se tardaba en implementar.
Más que una entrada de diccionario
Esto no se trata solo de una palabra en un libro. Se trata de cambiar la vibra en los consultorios médicos y en los libros de texto. Ton den Boon, editor del diccionario, señaló que el cambio está justificado porque 'vulvalippen' ya está apareciendo en todas partes, desde textos de biología hasta medicina veterinaria.
Este movimiento tiene una energía de protagonista en toda Europa. En Suecia, activistas presionaron previamente para reemplazar la palabra para el himen con 'slidkrans' (corona vaginal) para eliminar mitos sobre la virginidad. En el Reino Unido, existe una iniciativa para reemplazar 'histerectomía' —que comparte raíz con el concepto anticuado de 'histeria'— por 'uterectomía'.
La resistencia y el objetivo
No todo el mundo está convencido de que cambiar las palabras lo arregle todo. La investigadora lingüística Dra. Beth Malory señala que los nuevos términos deben ser claros para no causar confusión en un entorno médico. Mientras tanto, la obstetra Dra. Brooke Vandermolen destaca otras frases problemáticas como 'cérvix incompetente' o 'falta de progreso' durante el parto, las cuales pueden hacer sentir a las pacientes como si ellas fueran las culpables de los problemas médicos.
Por qué importa
Las palabras tienen peso. Cuando la terminología médica está cargada de estigma o implica que una paciente está 'fallando' o que debe sentir 'vergüenza', puede causar un estrés real. Al actualizar nuestro lenguaje para que sea más inclusivo y preciso, quienes hacen activismo esperan fomentar experiencias mejores y más validadas en la atención sanitaria. Es un pequeño cambio que podría tener un impacto enorme en cómo percibimos nuestra propia salud.





