El ataque

La fotoperiodista del Washington Post, Heidi Levine, de 63 años, se recupera actualmente en un hospital de Petah Tikva tras haber sido brutalmente golpeada en la Cisjordania ocupada el pasado viernes. Mientras cubría a los agricultores palestinos durante su cosecha anual de aceitunas, fue acorralada por colonos israelíes enmascarados. Levine informó que la patearon y golpearon durante más de 10 minutos con palos y otras armas antes de que sus colegas palestinos lograran intervenir.

Levine, quien ha trabajado en la región durante 40 años, sufrió fracturas de costillas y una lesión en la mano que requirió cirugía. Los atacantes también se llevaron su cámara, pasaporte y teléfono. Ella señaló que solo se salvó gracias a su chaleco antibalas y su casco, declarando: “Me rompieron los huesos, pero no han logrado romper mi espíritu”.

Un efecto diplomático

El embajador de EE. UU. en Israel, Mike Huckabee, no se guardó nada y calificó la agresión como un “acto despreciable de terror” en una publicación en X. Ha solicitado formalmente una investigación exhaustiva y que los responsables sean procesados con “todo el peso de la ley”.

Mientras tanto, la situación está tensa para el primer ministro Benjamin Netanyahu. Él se refirió al ataque como una “supuesta” agresión y sugirió que los detalles aún no están claros, una postura que Levine calificó como “insultante”. Por el contrario, el presidente de Israel, Isaac Herzog, llamó personalmente a Levine para expresar su vergüenza, y varios funcionarios de seguridad de alto nivel han condenado la violencia como “terrorismo judío”.

La trama se complica

La violencia no se limita a un solo incidente. El sábado, un grupo de diplomáticos europeos, incluyendo al cónsul general francés y al arzobispo de Cambray, también fueron atacados por militantes enmascarados en Cisjordania. Bernard Baudoux, el alcalde de Aulnoye-Aymeries, fue agredido físicamente mientras portaba su banda oficial. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, ha exigido que Israel “ponga fin urgentemente a la violencia criminal”.

Por qué importa

Con unas elecciones complicadas acercándose el 27 de octubre, las tensiones están lowkey disparándose. Estos ataques contra periodistas y dignatarios extranjeros resaltan una tendencia de colonos que interrumpen la cosecha de aceitunas, una acción que los críticos aseguran está alimentada por el clima político actual. Real talk: según el grupo de derechos Yesh Din, el 94% de las investigaciones sobre la violencia de colonos desde 2005 han terminado sin una acusación, lo que hace que muchos se pregunten si esta vez será diferente.