El drama interno
La Comisión Electoral de la India (ECI), el órgano encargado de que la democracia más grande del mundo no se descarrile, está, siendo honestos, entrando en crisis. Un informe del Indian Express acaba de soltar la sopa: el Comisionado Jefe Electoral, Gyanesh Kumar, ha tomado decisiones importantes sin avisar a sus dos colegas comisionados, Sukhbir Singh Sandhu y Vivek Joshi. Estamos hablando de 14 situaciones en los últimos 10 meses donde los otros comisionados fueron totalmente ignorados.
Esto está muy turbio porque, según se dice, Sandhu y Joshi se hartaron tanto que hasta escribieron una carta al burócrata principal del gobierno para quejarse de que los mantenían a oscuras sobre la integridad de la base de datos de votantes.
La controversia de la SIR
El origen del caos es la 'Revisión Intensiva Especial' (SIR), un esfuerzo a nivel nacional para limpiar las listas electorales. La ECI afirma que es solo una actualización necesaria para eliminar nombres de personas fallecidas o que se mudaron, pero las cifras son de locura: cerca de 130 millones de nombres han sido borrados de las listas. Los partidos de oposición no compran la narrativa de 'limpieza'; creen que es un golpe tremendo para la democracia y una herramienta para ayudar al partido Bharatiya Janata (BJP) del primer ministro Narendra Modi a asegurar victorias.
La reacción
Los líderes de la oposición perdieron los papeles. El diputado Rahul Gandhi acusa a la comisión de 'traición' y 'robo de votos', mientras que Mamata Banerjee pide el arresto de Kumar y la repetición de elecciones recientes en Bengala Occidental. La ECI emitió un comunicado calificando la fricción interna como 'normal', pero la vibra está definitivamente mal. Con los activistas de la Generación Z del Cockroach Janta Party (CJP) amenazando con protestas, la presión para que Kumar limpie su nombre está aumentando cañón.
Por qué importa
Cuando las instituciones que deben proteger las urnas se pelean entre sí, la confianza pública se va por la ventana. Si la ECI no puede probar que es neutral, corre el riesgo de ser una victoria total para quienes afirman que las elecciones indias ya no son libres ni justas.




