La situación

Es una pesadilla total. Lena Schilling, eurodiputada austriaca del partido de los Verdes, descubrió hace poco que alguien tomó fotos de su primera rueda de prensa y usó IA para desnudarla digitalmente. Hablando claro: es asqueroso, y no es la única a la que le pasa.

El alcance del problema

Nuevos datos del thinktank Agora Digitale Transformation (ADT), con sede en Berlín, revelaron que aproximadamente una de cada seis eurodiputadas ha sido víctima de contenido sexualizado generado por IA. Si buscabas un dato que destaque la brecha de género en el acoso, aquí lo tienes: las mujeres en la política europea tienen 33 veces más probabilidades que sus colegas hombres de caer en estas trampas de deepfake.

Schilling define esto como "violencia digital contra las mujeres" y le preocupa seriamente el impacto que esto tendrá en el futuro de la democracia. Cuando la vida pública se vuelve así de hostil, solo conseguiremos que las mujeres talentosas se alejen por completo de la política.

La presión por una normativa

Schilling y la eurodiputada alemana de los Verdes, Terry Reintke, han unido fuerzas reuniendo firmas de otros 119 eurodiputados para exigir que la UE cumpla sus promesas. La prohibición de las apps y sitios de "nudify" debería entrar en vigor el 2 de diciembre, pero el grupo advierte que una prohibición en papel no sirve de nada sin mecanismos reales que obliguen a cerrar estas empresas.

Quieren asegurarse de que las autoridades nacionales cierren cualquier vacío legal para que estas apps no puedan simplemente cambiar de estrategia y seguir operando.

Por qué importa

Esto no se trata solo de acoso individual; es un intento sistémico de humillar y controlar a las mujeres en el ojo público. El mensaje de Schilling para otras víctimas es que no hay nada de qué avergonzarse: la culpa es totalmente de quienes usan mal la tecnología. Si la UE no hace desaparecer estas herramientas, las vibras para las futuras políticas van a estar, literal, fatal.