Imagina estar esperando un tratamiento para el asma y darte cuenta de que todo el personal ha ghosteado el edificio, dejándote encerrada. Esa es exactamente la situación en la que se encontró Tia Chandler en una clínica ConvenientMD en Keene, New Hampshire, el 24 de septiembre.

Chandler esperaba una inyección de esteroides para su asma cuando la clínica cerró por la noche. Al notar que la oficina estaba vacía, pensó que el personal solo estaba limpiando, pero la realidad fue mucho más alarmante. "Saqué la cabeza y dije: '¿Hola? ¿Hola?'. Y luego me puse un poco nerviosa", contó Chandler a WCVB.

El gran escape

Cuando se dio cuenta de que estaba totalmente sola y encerrada, entró en pánico. Le envió un mensaje a su esposo para que llamara al 911 e intentó salir, lo que activó la alarma del edificio. Finalmente, ella misma tuvo que llamar a la policía para poder salir. Todo el calvario pareció una escena de película, pero definitivamente no era el vibe que ella buscaba.

En cuanto a la clínica, están sintiendo la presión. En un comunicado, ConvenientMD calificó el incidente como un error lamentable que "nunca debió haber ocurrido" y señaló que están tomando medidas para asegurar que no vuelva a pasar.

Por qué importa

Hablando claro: tu experiencia médica nunca debería incluir ser abandonada en una habitación cerrada con llave. Chandler, comprensiblemente, ya no quiere nada con esta sucursal y afirma que no volverá. Esto sirve como recordatorio de verificar siempre la salida si eres la última persona en la sala de espera, aunque parezca algo que solo pasa en una peli de terror.