Las acusaciones de 'francotirador'

Real talk: el drama en Disney subió de nivel. Bob Chapek, el ex CEO que tuvo una gestión complicada, finalmente habla sobre su salida en 2022 en sus nuevas memorias, Behind the Castle Walls. ¿El vibe? No se está guardando nada. Chapek señala directamente a su predecesor y antiguo mentor, Bob Iger, calificándolo como un "francotirador" que orquestó su caída.

Chapek asegura que Iger —quien lo eligió personalmente para el puesto— estaba maniobrando para recuperar el cargo casi desde el momento en que se hizo a un lado en 2020. Según Chapek, Iger usó sus conexiones profundas con los miembros de la junta directiva y gente pesada de Hollywood para socavarlo en todo momento. "Creo que la verdadera razón por la que me despidieron fue Iger", escribe Chapek, y añade: "La verdad, me encabrona".

¿Un 'chivo expiatorio'?

Las afirmaciones de Chapek se ponen más intensas. Sugiere que Iger pudo haber anticipado el caos que la pandemia de COVID-19 causaría en los parques temáticos y el negocio cinematográfico, entregándole las riendas a Chapek para que él cargara con la culpa de los despidos y recortes inevitables. Chapek afirma que personas en altos cargos del gobierno y los negocios incluso le insinuaron que estaba siendo usado como un "chivo expiatorio" para preservar el legado de Iger.

También señala la batalla legal de alto perfil de 2021 contra Scarlett Johansson por el estreno de Black Widow en streaming. Chapek alega que Iger autorizó personalmente la declaración agresiva que atacaba la demanda de Johansson, pero cuando llegó la ola de críticas en Hollywood, Chapek fue quien tuvo que lidiar con las consecuencias.

La caída

A pesar de que la junta extendió su contrato por unanimidad en junio de 2022, las cosas se pusieron mal rápido. Para noviembre, un reporte de ganancias decepcionante provocó que las acciones de Disney cayeran un 13%, la peor caída diaria para la empresa desde 2001. Chapek señala que ni siquiera le dieron la oportunidad de renunciar en sus propios términos; la empresa terminó su contrato formalmente sin causa. Él rechaza la narrativa de que era solo un ejecutivo sin visión creativa, posicionándose en su lugar como un disruptor de Indiana que no tenía miedo de desafiar el status quo.

Por qué importa

Esto no es solo chisme corporativo; es una mirada a cómo los vacíos de poder y las políticas de sucesión pueden arruinar el precio de las acciones y la percepción pública de un conglomerado gigante. Para los inversionistas, resalta la inestabilidad que definió el pasado reciente de la empresa, sirviendo como recordatorio de que los problemas entre ejecutivos pueden lowkey costarle muchísimo dinero a los accionistas.