La evidencia en el tribunal

El juicio en la Corte Suprema de Nueva Gales del Sur contra Beau Lamarre-Condon está analizando al detalle la presunta planeación de los asesinatos de Jesse Baird, de 26 años, y Luke Davies, de 29, ocurridos en 2024. La fiscalía está armando su caso con un montón de grabaciones de CCTV —unas 14,000 horas— y las imágenes presentadas este jueves fueron, por decir lo menos, muy fuertes.

El viaje a la tienda

Dos días antes de los disparos del 19 de febrero, las imágenes muestran a Lamarre-Condon en una tienda Decathlon en Miranda Westfield. Se le ve eligiendo una bolsa para tabla de surf, midiéndola con la altura de un amigo para ver si cabía una persona. La fiscalía alega que compró esta bolsa por 90 dólares en efectivo para ocultar el cuerpo de Baird, y que luego regresó a comprar una segunda para Davies. Es una vibra totalmente de 'plan para cometer un crimen', y la reacción de la familia en la corte fue comprensiblemente desgarradora.

Comportamiento que escala

La fiscalía está pintando un panorama de 'infatuación y obsesión' que se salió de control. Al parecer, Lamarre-Condon había estado acechando los movimientos de Baird; en los dispositivos del acusado se encontró un video de CCTV de Baird en un bar con otro hombre en 2023.

¿Lo más alarmante? Una testigo testificó que, en noviembre de 2023, Lamarre-Condon la llamó por FaceTime, hizo un gesto de arma con la mano y le preguntó: '¿puede Robert conseguirme una pistola?'. Cuando le preguntaron por qué necesitaría un arma si él ya era policía, supuestamente solo se encogió de hombros.

La defensa

Lamarre-Condon, de 31 años, se declaró no culpable de dos cargos de asesinato y allanamiento de morada agravado. Su equipo legal está impulsando una narrativa de defensa propia, alegando que los eventos ocurrieron después de que él entrara a la casa de Baird disfrazado de repartidor de Uber Eats. La trama se complica a medida que el juicio continúa procesando la enorme cantidad de evidencia digital.

Por qué importa

Este caso ha provocado una conversación importante sobre la conducta policial y el abuso de autoridad. Ver a un oficial acusado de usar su arma de servicio y acceso departamental para cometer un acto tan violento contra su ex pareja ha dejado a muchos cuestionándose cómo se mantiene la confianza institucional cuando los 'protagonistas' de la ley son quienes la están rompiendo.