El panorama general

Si has sentido que los diagnósticos de autismo y TDAH están en todas partes de repente, no eres el único. Una nueva e importante revisión en Inglaterra sugiere que podríamos estar pasando de una era de subdiagnóstico a una ola de sobrediagnóstico o diagnósticos erróneos. Los expertos encontraron que, para algunos grupos de edad más jóvenes, las tasas actuales de diagnóstico superan lo que los estudios suelen esperar en la población general.

¿Cuál es el problema?

Es un sistema bajo presión. La revisión, liderada por expertos médicos, destaca que obtener un diagnóstico se ha convertido en una "vía muy estrecha" para acceder al apoyo. Básicamente, si quieres ayuda en la escuela o el trabajo, a menudo te obligan a tener una etiqueta médica primero. Esto ha llevado a una situación donde las personas son definidas por sus "dificultades en lugar de sus fortalezas", lo cual, siendo honestos, puede hacer más daño que bien para el futuro de alguien.

La realidad

Hablando claro: esto no significa que tus problemas no sean reales. La revisión establece explícitamente que el estrés económico y las redes sociales están impulsando genuinamente un aumento en los problemas de salud mental entre los jóvenes. Muchas personas también están en el limbo debido a listas de espera masivas. Tomemos a la familia Watson, por ejemplo: pasaron tres años esperando una evaluación de autismo para su hijo, Atlas, tiempo durante el cual recibió cero ayuda especializada. Es un fracaso total de un sistema que deja a los padres a su suerte.

¿Qué sigue?

El informe pide algunos cambios importantes: reglas más estrictas para las firmas de evaluación privada (incluyendo una posible prohibición de la publicidad), una mejor priorización para quienes tienen mayores necesidades y un cambio hacia brindar ayuda sin necesidad siempre de una etiqueta clínica. El objetivo es alejarse de usar un diagnóstico como la única puerta de entrada al apoyo.

Por qué importa

Hemos estado atrapados en un ciclo donde o esperas años por una nota del médico o te etiquetan de una forma que limita tus oportunidades. Si el gobierno sigue estas recomendaciones, podríamos ver un futuro donde recibas el apoyo que necesitas —como ajustes escolares o manejo de ansiedad— sin tener que navegar primero por un sistema médico roto y de alta presión.