La suerte de un paseante en la playa

Siendo honestos: buscar fósiles es básicamente jugar a una búsqueda del tesoro de alto riesgo. Jonathan Bow, un buscador de fósiles amateur de Bridgend, simplemente estaba en lo suyo en la playa de Lavernock, en Vale of Glamorgan, allá por 2012, cuando vio algo raro en la roca. Lowkey, pensó que era un cocodrilo miniatura —lo cual hubiera sido un total W— pero resultó que encontró algo mucho más significativo científicamente.

El misterio de los peces mal etiquetados

Durante casi dos siglos, los científicos han estado lowkey estresados por dientes fosilizados encontrados en toda Europa. Todos estaban agrupados bajo un solo nombre, Severnichthys, y los investigadores estuvieron convencidos durante mucho tiempo de que algunos pertenecían a anfibios. Las vibras estaban mal y la categorización definitivamente no era la correcta.

Cuando el investigador de la Universidad de Bristol, Jacob Quinn, finalmente revisó la colección de Bow en 2022, la mandíbula que encontró fue identificada como un Saurichthys. Este depredador vivió en mares tropicales poco profundos durante el Triásico Tardío, hace unos 200 millones de años.

Por qué importa

Al comparar esta "pequeña mandíbula" con otros especímenes de museos en todo el continente, los expertos finalmente se dieron cuenta de que habían estado agrupando dos especies totalmente diferentes. La categoría Severnichthys en realidad escondía a dos peces distintos: el rápido y ágil Saurichthys y el más poderoso Birgeria. Es una locura que un solo fósil encontrado durante una marea alta pudiera terminar con 200 años de confusión científica. El espécimen estará en exhibición en el National Museum Cardiff a finales de 2026. Como dijo Bow, es bastante genial haber "contribuido a la ciencia".