El Valerion VisionMaster Max llegó el año pasado como un éxito masivo en Kickstarter, recaudando más de 8 millones de dólares de patrocinadores que claramente tenían hambre de una experiencia de proyección de gama alta. Después de vivir con este flagship de 7.5 kilos durante unas semanas, da vibras de 'prosumidor' total; es mucho más intenso que el típico gadget de conectar y usar, pero un poco más accesible que esas instalaciones de cine profesional que cuestan una fortuna. ## Lo bueno, lo brillante y los píxeles La configuración es una brisa gracias a Google TV integrado, auto-keystone y enfoque automático. Literalmente puedes estar viendo streaming en una pantalla de 90 pulgadas en unos cinco minutos. Cuenta con una fuente de luz láser triple de 3,500 lúmenes, lo que significa que incluso en una habitación iluminada, la imagen se mantiene vívida. Aunque los colores se veían un poquito lavados con luz de día, honestamente fue mucho mejor de lo esperado. ¿En la oscuridad? Se lució. La profundidad, el contraste y los negros son genuinamente impresionantes gracias a un iris mecánico inteligente que se ajusta escena por escena, básicamente eliminando esa molesta neblina gris carbón que tienen los proyectores más baratos. ## No todo es un W para el audio Aquí va la realidad: las bocinas son mid. Por $3,999, esperarías que el audio estuviera a la altura de esa imagen 4K tan nítida, pero es solo... decente. Si subes el volumen más del 25%, solo suena fuerte, no bien. Si vas a gastar esa lana en un proyector, definitivamente querrás conectarlo a un sistema de sonido envolvente 5.1 o 7.1 real vía HDMI eARC. ## Por qué importa Hablando claro: el VisionMaster Max está en un lugar extraño. Es demasiado estético para esconderlo en un soporte de techo, pero demasiado sofisticado para dejarlo tirado en la mesa de centro. Si buscas algo para noches de cine casuales al aire libre, busca en otro lado; el VisionMaster Pro 2 es más barato, te ahorra mil dólares y hace el trabajo. Pero si estás intentando armar un cine en casa dedicado y quieres esa magia cinematográfica sin una instalación profesional completa, este es un gran W. Solo asegúrate de combinarlo con bocinas de verdad.