Se siente la vibra a tope en el L.A. Coliseum este fin de semana, ya que el No. 12 USC se prepara para un choque masivo del Big Ten contra el No. 20 Oregon. Los Trojans llegan con un 4-0 buscando su lugar en los playoffs, pero tienen un obstáculo gigante: Oregon les ha tomado la medida últimamente, ganando cuatro de los últimos cinco encuentros en Los Ángeles y ocho de los últimos 10 en total.

Las apuestas son reales

Oregon llega al juego 2-1 tras una derrota temprana contra Oklahoma State, y la presión está a tope. Los Ducks mantienen actualmente la racha activa más larga de la FBS con 11 victorias consecutivas como visitantes en partidos de conferencia, y no han perdido un juego inaugural de conferencia desde 2018. Si USC logra la victoria, sería un golpe de autoridad para su postemporada, pero los Ducks están luchando por mantener vivas sus esperanzas de CFP tras sus apariciones consecutivas anteriores.

Poder de estrellas y garra defensiva

El quarterback de USC, Jayden Maiava, está lowkey cocinando este año. Lidera la FBS con 12 pases de anotación y tiene un récord impresionante de 11-1 en juegos como titular en casa. Por otro lado, la defensa renovada de los Trojans, ahora liderada por el coordinador defensivo Gary Patterson, será puesta a prueba. Aunque dejaron en cero a Fresno State en el primer partido, han recibido muchos puntos últimamente, permitiendo más de 25 en tres de sus cuatro encuentros. Enfrentando a un equipo de Oregon que promedia 49.7 puntos por juego, la defensa necesita estar más que enfocada.

Por qué importa

Este es un enfrentamiento clásico de rivalidad entre las antiguas potencias del Pac-12 que ahora define el panorama competitivo del Big Ten. Con ambos equipos presumiendo ofensivas de alto calibre, el total de puntos está fijado en 61.5, y los expertos esperan un duelo de muchos puntos. Está dando toda la energía de protagonista para toda la conferencia.