La situación El gobierno del Reino Unido inicia este martes una segunda oleada de liberaciones anticipadas en Inglaterra y Gales. Esta medida busca frenar la explosión de la población carcelaria, que el lunes llegó a los 87,499 internos, un aumento del 2% en apenas tres meses. Cerca de 2,000 personas serán liberadas este mes y otras 3,000 lo harán por etapas durante el próximo año. Aunque el plan original contemplaba cifras más altas, la intervención de Andy Burnham logró reducir el alcance. Cabe resaltar que quienes fueron condenados por homicidio involuntario—incluyendo a los asesinos del policía Andrew Harper—están excluidos de estas liberaciones. ## Por qué el sistema de libertad condicional está colapsando Aunque el Ministerio de Justicia (MoJ) llama a esto la "supervisión más estricta en la historia británica", los trabajadores en terreno tienen dudas. El sindicato de libertad condicional, Napo, está a nada de irse a huelga. Rechazaron una oferta final del 5% de aumento salarial y el ambiente, francamente, no es el mejor. El personal asegura que están ahogados en trabajo por las decenas de miles de liberaciones tempranas desde 2022. El sindicato lanzará una votación formal de huelga el 19 de octubre, centrada tanto en el salario como en la carga masiva de casos que deben gestionar. ## La estrategia del gobierno Para mantener el control, el MoJ le apuesta todo a la tecnología. Implementarán "zonas de restricción" para limitar dónde pueden estar los agresores sexuales y violentos de alto riesgo, y el brazalete electrónico es ahora la norma para quienes salen de prisión. Los agentes recibirán datos casi en tiempo real para detectar cualquier incumplimiento de inmediato. Aun así, Claire Waxman, comisionada de víctimas, señaló que el optimismo del gobierno no encaja con la realidad. Siendo sinceros: el sistema está operando al límite absoluto. ## Por qué importa La seguridad pública es el protagonista aquí, y el gobierno intenta equilibrar el arreglo del sistema penitenciario sin que la comunidad sufra un colapso. Si los agentes de libertad condicional abandonan sus puestos, el plan de "supervisión más estricta" podría convertirse rápidamente en un fracaso total para el Ministerio de Justicia.