La Red River Rivalry ya está aquí y la energía está literal increíble. El No. 1 Texas llega hoy a Dallas para enfrentar a Oklahoma en el Cotton Bowl, buscando asegurar su tercera victoria al hilo en este enfrentamiento icónico. Las vibras están impecables para los Longhorns, que llegaron al primer puesto del ranking por tercera temporada consecutiva bajo el mando del coach Steve Sarkisian tras una victoria masiva sobre Ohio State en la semana 2. ## El panorama actual Texas llega con una de las defensas más sólidas del país, liderada por el defensive end Colin Simmons. Simmons está a otro nivel; hace poco impuso un récord del programa con 5.5 sacks contra Tennessee, obligando al rival a sentar a su QB. Con 29.5 tackles para pérdida de yardas y 21 sacks en sus primeras dos temporadas, tiene una presencia que impone. Por otro lado, la ofensiva es comandada por el quarterback Arch Manning. Aunque Manning ha tenido momentos de brillantez pura, ha tenido problemas de consistencia al principio de los partidos. Necesita concentrarse desde el inicio para asegurar que Texas mantenga ese primer lugar en el ranking. ## La cuesta arriba de Oklahoma Hablando claro, los Sooners la están pasando mal. Bajo la dirección del coach Brent Venables, Oklahoma tiene un inicio inestable de 2-2, tras una derrota brutal de 41-13 contra Georgia, donde perdieron el balón cuatro veces. Su ofensiva promedia unos tristes 11.5 puntos por partido contra equipos de la Power Four y están al fondo de la SEC en juego terrestre con 2.9 yardas por acarreo. Es un desastre. Históricamente, esta rivalidad ha sido complicada para Venables, quien ha perdido tres de cuatro juegos, promediando solo 3.0 puntos en esas derrotas. El año pasado, Texas ganó cómodamente 23-6 sin dejar que los Sooners llegaran a la zona de anotación. ## Por qué importa Con Texas como favorito por 8.5 puntos, el modelo de apuestas da a los Longhorns como los ganadores claros. Aunque es un juego de rivalidad donde todo puede pasar, el momento actual de Oklahoma hace que la mayoría de las proyecciones vean una derrota para ellos. Texas tiene mucho que perder y necesita una actuación dominante para mantenerse en camino a los playoffs.