A partir de este enero, el gobierno planea bajar el tope de las tarifas de autobús en Inglaterra a £2. Aunque esto suena como una victoria total para quienes viajan a diario, la gente en Herefordshire podría no ver el descuento. ¿El problema? Las dos compañías de autobuses más grandes del condado aún no han firmado el plan. ## Un dilema para los pasajeros Según funcionarios del consejo, Yeomans Travel y Sargeants Brothers —que cubren la mayoría de las rutas en la zona— están indecisos. La concejala de Ledbury, Justine Peberdy, señaló que el plan solo funciona si las empresas realmente participan. Esto ocurre después de que los mismos operadores decidieran no entrar en el tope actual de £3. Yeomans Travel declaró que aún esperan más información del gobierno antes de tomar una decisión final, mencionando que no esperan una propuesta formal hasta finales de noviembre. Mientras tanto, otros operadores locales como DRM ya indicaron que planean sumarse a la iniciativa. ## El costo de quedarse atrás Activistas locales como Tammy Gerber, del grupo Buses4Us, advirtieron que perderse este tope podría costarle a un pasajero de tiempo completo cerca de £1,200 al año. El concejal independiente Nick Mason fue directo y calificó la posibilidad de que los residentes de Herefordshire paguen más que el resto del país como algo "horrendo". ## Por qué importa Para los estudiantes y trabajadores que dependen del transporte público, una diferencia de £1,200 al año es una locura. Si los operadores locales no se ponen las pilas, Herefordshire corre el riesgo de quedarse atrás mientras el resto del país disfruta de viajes más económicos.