Miles de agricultores en toda Inglaterra enfrentan una frustración enorme después de que una iniciativa de financiación gubernamental clave desapareciera en menos de un día. El programa de Incentivo a la Agricultura Sostenible (SFI), que ofrece pagos a los agricultores por prácticas amigables con el medio ambiente, como la protección del suelo y la plantación de flores silvestres, abrió el martes a las 10:00 BST. Para las 15:48 BST —menos de seis horas después— el presupuesto de £233 millones se había agotado por completo.

¿Un sistema fallido?

Expertos de la industria y grupos de defensa están señalando el proceso, comparando la carrera de alta presión por los fondos con el caos en línea para conseguir entradas de Oasis. La Unión Nacional de Agricultores (NFU) señaló que ya habían advertido al gobierno sobre posibles déficits presupuestarios. La vicepresidenta de la NFU, Robyn Munt, afirmó: "La rápida aceptación del esquema no es ninguna sorpresa", destacando que los agricultores atraviesan una presión de flujo de caja importante y necesitan desesperadamente estabilidad financiera.

Martin Lines, agricultor y líder en la Red de Agricultura Amigable con la Naturaleza (Nature Friendly Farming Network), describió el sistema de aplicación actual como "inadecuado para su propósito". Argumentó que tener ventanas de financiación que se cierran de golpe el primer día es ineficaz, especialmente cuando los agricultores usan estos fondos para ayudar a que sus tierras sobrevivan a patrones climáticos cada vez más extremos.

La respuesta del gobierno

El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra) señaló que habían aumentado el fondo en £20 millones adicionales ante la previsión de una alta demanda. El Ministro de Agricultura, Stephen Morgan, defendió el lanzamiento, alegando que el esquema fue diseñado para ser más simple y que los agricultores "respondieron en masa". Aunque Defra ha prometido publicar más información sobre futuras financiaciones en 2027, muchos agricultores ahora se preguntan cómo manejarán sus compromisos ambientales mientras tanto sin el apoyo financiero esperado.

Por qué importa

Estos pagos son un salvavidas para los agricultores que intentan gestionar la tierra de forma sostenible, y el cierre repentino del fondo genera una incertidumbre que podría desincentivar labores de conservación vitales, como proteger el suelo y plantar setos.