El cambio digital

Noticias enormes para quienes odian ir de compras: Primark por fin termina con su resistencia y lanzará un servicio de entrega a domicilio en todo el Reino Unido. Después de años resistiéndose a la tendencia —incluso cuando la pandemia obligó a todos los demás a migrar online—, la marca ha comprado oficialmente un almacén en Sheffield para hacerlo realidad.

Los analistas dicen que este movimiento es una necesidad total para seguir el ritmo de la competencia. La experta en retail Julie Palmer señaló que "las ventas online traen escala", y Primark está sintiendo la presión de gigantes de la moda ultra rápida como Shein.

La realidad del retail

Para muchas personas, el problema es real. Jess, una periodista cultural de 29 años, dice que comprar en tienda resulta "desmoralizante" debido a un tallaje poco fiable que no representa a la compradora promedio (talla 14 o 16 en el Reino Unido). Para ella, comprar online ahorra muchísimo tiempo, evitando el estrés del estacionamiento y las filas.

Aunque no es solo una cuestión de conveniencia. Para compradoras como Sandra Davies, de 61 años, quien tiene problemas de salud, ir a la tienda no es solo molesto, es físicamente imposible.

El juego de las devoluciones

¿El mayor obstáculo para Primark? Las devoluciones. Palmer advierte que la política de devoluciones de un minorista puede "hacer o deshacer" su éxito online. Si el proceso es complicado, lento o costoso, los clientes se irán de inmediato.

Aunque algunas marcas como Asos están empezando a cobrar por las devoluciones, es una jugada de alto riesgo que podría enviar a los clientes directo con la competencia. Primark tendrá que hacer que el proceso sea gratis, simple y rápido para ganar esta ronda.

Por qué importa

El comercio minorista online representa ahora más del 27% de todas las ventas en el Reino Unido, frente al 18% en 2019. Con las calles comerciales perdiendo tiendas ancla importantes como John Lewis, para mucha gente ya casi no hay razones para ir al centro. Que Primark se suba al tren de las entregas es solo otra señal de que la experiencia de compra tradicional está viviendo un cambio de vibra masivo.