La situación del QB está dando 'L's por todos lados

Real talk: Oklahoma está sufriendo y es highkey por la posición de quarterback. Después de que nos pasaran por encima 41-13 ante Georgia este sábado, el head coach Brent Venables tiene un problema masivo. Con un duelo de alto nivel contra Texas en solo dos semanas, los Sooners están en una encrucijada.

John Mateer tuvo una actuación que, honestamente, fue difícil de ver. Soltó el balón en la zona roja, lo que resultó en un touchdown de 85 yardas para Georgia, y lanzó una intercepción terrible bajo presión. Más tarde, otro fumble dejó a Georgia en la yarda 11, matando cualquier esperanza de remontada. Aunque sus números (231 yardas y dos touchdowns) se ven decentes en el papel, casi todo fue en tiempo basura. Cuando el juego realmente importaba, las vibras estaban totalmente apagadas.

El juego terrestre brilla por su ausencia

No es solo el pase lo que está fallando. El juego por tierra de Oklahoma no existe. Solo lograron unas patéticas 65 yardas terrestres contra Georgia, con Lloyd Avant liderando al equipo con apenas 23 yardas. El coordinador ofensivo Ben Arbuckle no ha encontrado la solución y el equipo está retrocediendo comparado con la temporada pasada. Si no arreglan la línea, la defensa frontal de Texas va a hacer lo que quiera con ellos.

Por qué importa

Venables confirmó en la conferencia de prensa post-partido que el staff técnico "discutió" un cambio de quarterback. Con dos derrotas ya en el historial y un calendario brutal por delante (incluyendo Florida, Ole Miss y Texas A&M), los Sooners necesitan una victoria o su temporada está cooked. No hay mucho más que decir: tienen dos semanas para arreglar la ofensiva o seguirán acumulando derrotas.