Un nuevo comienzo
Los Minnesota Vikings acaban de hacer un movimiento estratégico importante para reforzar su plantilla, firmando al veterano receptor Odell Beckham Jr. para su equipo de prácticas. Esto ocurre tras su liberación de los New York Giants el 29 de septiembre, donde las cosas, sinceramente, no fluyeron. Después de fichar en junio, registró cero recepciones y cero objetivos en tres partidos. Literal, fue una oportunidad perdida.
Vibras de reencuentro
No es un fichaje al azar. OBJ se reúne con el head coach de los Vikings, Kevin O'Connell. En 2021, cuando O'Connell era el coordinador ofensivo de los Rams, el dúo fue una locura. Beckham acumuló 305 yardas y cinco touchdowns en solo ocho partidos de temporada regular. ¿Lo mejor? Fue el protagonista total durante la carrera hacia el Super Bowl LVI antes de sufrir una lesión de ligamento cruzado anterior. Siendo honestos, esa química es la razón por la que Minnesota está apostando por él ahora.
El grupo de receptores
Minnesota definitivamente necesitaba un plan B. Con la superestrella Justin Jefferson lidiando actualmente con una lesión de tobillo —que lo dejó fuera en la victoria de la Semana 5 contra Miami—, la profundidad de la plantilla detrás de Jordan Addison y Jauan Jennings se veía un poco corta. A sus 33 años, OBJ quizás no sea el mismo jugador que fue seleccionado en la primera ronda en 2014, pero aporta una experiencia brutal al vestuario. Con 575 recepciones en su carrera y 59 touchdowns, no hace falta decir más: tiene el CV para respaldarlo.
Por qué importa
Tras un comienzo decepcionante en su segunda etapa en Nueva York, Beckham busca un regreso triunfal. Al unirse a los Vikings, trabajará con un coach que sabe exactamente cómo potenciar su talento, dándole al equipo una red de seguridad veterana mientras pelean por los playoffs.






