Por qué los médicos van a huelga
Hablemos claro: la situación en el sistema de salud de Irlanda del Norte está muy tensa. Mientras que los médicos en el resto del Reino Unido han disfrutado de un aumento salarial del 3.5% desde abril, sus pares en Irlanda del Norte siguen esperando. ¿El problema? El Ejecutivo de Irlanda del Norte lleva siete meses sin aprobar un presupuesto y, sin esa luz verde, el ministro de salud no puede liberar los fondos para el aumento recomendado.
Clodagh Corrigan, de la British Medical Association (BMA), dio en el clavo al preguntar cuánto tiempo más se espera que esperen. Como la BMA ha escuchado que podría no haber aumento antes de Navidad —o quizá nunca—, los médicos residentes ya se cansaron. Han anunciado un paro de 24 horas para el viernes 20 de noviembre, mientras que los consultores y especialistas reducirán sus servicios el lunes siguiente. La frustración es total, y el Royal College of Nursing (RCN) también está votando para considerar una posible acción industrial.
El bloqueo presupuestario
El ministro de salud, Robbie Butler, dice que quiere pagarle al personal, pero está lowkey atrapado sin un presupuesto firmado. Los partidos del Ejecutivo no logran ponerse de acuerdo en un plan, argumentando que la fórmula de financiación del gobierno del Reino Unido los deja muy cortos de recursos.
El ministro de finanzas, John O'Dowd, señaló que, aunque el gobierno del Reino Unido ha ofrecido 525 millones de libras adicionales para este año, no es suficiente para cubrir los 1.6 mil millones de libras en presiones departamentales totales, especialmente al incluir los aumentos salariales para todos, desde maestros hasta enfermeras. Sir Chris Bryant, el Secretario de Estado, calificó el comportamiento actual de gasto como "irresponsable" y advirtió que los fondos de emergencia se agotarán para enero.
Por qué importa
Si no se llega a un acuerdo pronto, el sistema de salud va directo a un fracaso total. Aunque los servicios públicos han logrado mantenerse a flote bajo reglas de emergencia hasta ahora, las grietas ya son visibles. Si las autoridades no se ponen las pilas y aseguran un presupuesto, los pacientes serán quienes sufran las consecuencias de estas huelgas.






