El ambiente en el NHS está, literal, muy tenso. Nuevos datos muestran que decenas de hospitales en Inglaterra tienen problemas para conseguir medicamentos básicos y de uso diario como aspirina, co-codamol y ramipril.
La situación actual
No es solo un pequeño contratiempo. Una investigación del Dr. Rodolfo Catena en el University College London reveló que el 62% de los trusts hospitalarios encuestados tuvo problemas para conseguir aspirina entre diciembre y marzo pasado. El co-codamol —una mezcla de paracetamol y codeína usada para dolores musculares y dentales— y el ramipril para la presión arterial también se están volviendo difíciles de encontrar. Algunos lugares, como el Royal Wolverhampton NHS trust, han lidiado con la escasez de co-codamol durante diez meses seguidos.
Por qué es una crisis
Hablando claro: nuestras cadenas de suministro globales son, lowkey, un desastre. Entre guerras comerciales, conflictos geopolíticos y fallas directas en la fabricación, el sistema no da abasto. Los farmacéuticos llaman a esto una "crisis nacional", ya que los pacientes a veces se quedan sin sus medicamentos necesarios durante semanas.
Lo que está más cañón es que el 92% de los trusts encuestados admitió que ni siquiera tiene un plan de contingencia para esta escasez. Peor aún, el 82% no reporta estos vacíos al NHS England. El Dr. Catena opina que el NHS England está restándole importancia a la gravedad al etiquetarlo como un riesgo "medio", lo cual es un L tremendo para la planificación a largo plazo.
Por qué importa
Cuando la gente no puede acceder a medicamentos básicos para controlar la presión arterial o el dolor crónico, los riesgos de ataques cardíacos o derrames cerebrales aumentan. El Departamento de Salud y Asistencia Social asegura que están trabajando en ello, pero hasta que no fuercen una mayor transparencia por parte de los trusts y fortalezcan las líneas de suministro, la situación se complica para el servicio de salud. La Society for Acute Medicine dice que la clave es una mejor comunicación para que los pacientes no enfrenten retrasos en su atención, y no es broma, tienen toda la razón.






