Las vibras estaban bastante raras en el partido de los Arizona Cardinals contra los New York Giants este domingo. El ala cerrada de los Cardinals, Trey McBride, terminó en medio de un momento viral después de que una jugada en tercera oportunidad no saliera como esperaba. McBride estaba lowkey molesto porque no marcaron interferencia de pase y se lo hizo saber al árbitro. Al parecer, el juez no se quedó callado: las cámaras captaron al oficial respondiendo con una grosería y el video está explotando en internet.
La NFLPA interviene
Esto no se quedó solo en el campo. JC Tretter, el presidente de la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA), se metió a X para señalar este comportamiento, diciendo que es highkey inaceptable. Tretter destacó que a los jugadores siempre se les exige responsabilidad cuando los ánimos se caldean, y espera que la liga mantenga la misma energía con el equipo arbitral. La NFL confirmó que están revisando activamente el incidente.
¿Doble moral?
Esta situación nos da un tremendo deja vu. Recientemente, el entrenador de los Patriots, Mike Vrabel, recibió una penalización por soltar una grosería a un oficial durante un juego contra los Bills. Vrabel admitió que probablemente no debió insultar, pero señaló que ha dicho cosas similares decenas de veces a lo largo de su carrera. Es un gran W para la transparencia que la liga esté investigando esto, pero la presión está a tope para ver cómo manejan a un oficial que se salió de sus casillas.
Por qué importa
Es el caso clásico de "¿quién vigila a los que vigilan?", o en este caso, a los árbitros. Con la NFLPA exigiendo rendición de cuentas, la respuesta de la liga sentará un precedente sobre cómo interactúan jugadores y oficiales cuando las emociones están al límite durante la temporada.






