El panorama actual
Si has estado scrolleando en Twitter o Instagram últimamente, es posible que hayas visto clips de una estudiante activista de 29 años siendo arrestada por la policía, sonriendo mientras la llevan a una camioneta de detención. Esa es Neha Bora, una estudiante de doctorado en la Universidad Jawaharlal Nehru (JNU) de Delhi, quien rápidamente se ha convertido en el personaje principal de la actual ola de protestas estudiantiles en India.
Neha es la presidenta de la All India Students’ Association (Aisa), un grupo universitario de tendencia izquierdista. Aunque lleva una década activa en estos círculos, su perfil explotó este verano durante las protestas del Cockroach Janta Party (CJP) contra las reformas educativas. Cuando el científico Sonam Wangchuk inició una huelga de hambre, Neha se unió, manteniendo el ayuno incluso después de ser hospitalizada. ¿La dedicación? Hablando claro, fue impresionante.
¿Por qué la tensión?
Este fin de semana, Delhi se prepara para otra ronda de manifestaciones. Esta vez, el CJP exige la renuncia del Comisionado Electoral Jefe, Gyanesh Kumar, alegando que los padrones electorales fueron manipulados para beneficiar al BJP del primer ministro Narendra Modi. La Comisión Electoral y el BJP han negado esas acusaciones.
Neha y sus colegas de Aisa planean asistir para apoyar al CJP, con el objetivo de 'proteger la democracia'. Es una movilización de base clásica; Neha le dijo a la BBC que cree que las calles, no el parlamento, tienen el verdadero poder para el cambio social en India.
El costo personal
Esto no es solo un juego político para Neha. Sus críticas directas al primer ministro Modi, al ministro del Interior Amit Shah y a otros líderes del BJP han causado una fricción seria en casa, ya que sus padres son firmes seguidores del BJP. Más allá del drama familiar, los riesgos aumentan: Neha ha recibido amenazas de muerte, le han arrojado tinta durante una marcha en Jharkhand y actualmente es objeto de varias denuncias policiales presentadas por el BJP en Uttar Pradesh.
A pesar de los arrestos y los caóticos enfrentamientos en las calles, Neha no se rinde. Incluso ha sido vista junto a figuras prominentes de la oposición como Rahul Gandhi, consolidando su lugar como líder en la escena política de la Generación Z.
Por qué importa
Modi ha mantenido el poder durante 12 años, pero esta actual ola de protestas, liderada por jóvenes activistas nativos digitales, es posiblemente el desafío más grande que su administración ha enfrentado en mucho tiempo. Ya sea por reformas educativas o integridad electoral, está claro que los jóvenes están cansados de quedarse al margen.






