El vibe check

Real talk: el ambiente político en Australia está bajo presión mientras el costo de vida no para de subir. Con partidos populistas como One Nation ganando terreno —llegando al 25% en encuestas recientes—, los partidos mainstream están cayendo en la tentación de girar hacia soluciones fáciles y populistas, como topar la migración o poner aranceles. Pero Mathias Cormann, exministro de finanzas y actual secretario general de la OCDE, dice que esa estrategia es bastante mid.

La trampa del “copia y pega”

El mensaje de Cormann para el Partido Laborista y la Coalición es claro: no intenten ganarle a los populistas en su propio juego. En su próximo discurso en el Centre for Independent Studies, argumenta que copiar esas políticas solo le da validez a la fuente original. Básicamente, si imitas a la competencia, pierdes a tu propia base en el centro mientras fallas en convencer a los votantes del populismo. “Pierden dos veces: una frente al original... y otra frente al centro”, señala.

Productividad antes que política

En lugar de límites “arbitrarios” a la migración —que podrían perjudicar sectores clave como la salud, el cuidado de ancianos y la educación—, Cormann sugiere enfocarse en la productividad. Resalta que, sin migración, la población en edad laboral de Australia se desplomaría debido al envejecimiento del país, lo cual sería una contradicción total cuando también se busca aumentar el gasto en salud y defensa.

También criticó la idea de usar aranceles (popularizada por Donald Trump y replicada por algunos en Australia) calificándola como una forma de matar el progreso. Sostiene que no reducirán los costos para la gente común y que, probablemente, solo le harán la vida más difícil a agricultores, mineros y constructores. ¿El TL;DR? No existen los atajos. Según Cormann, la única salida es hacer crecer la economía para que el crecimiento supere a los costos.

Por qué importa

La advertencia de Cormann subraya la desconexión creciente entre la frustración de los votantes por el precio de la vivienda y la energía, y las realidades económicas complejas necesarias para resolver estos problemas. Si los partidos tradicionales deciden priorizar la imagen política sobre la estrategia económica a largo plazo, advierte que solo estaremos condenando al país a ser más pobre a futuro.