Un legado de amor

Liberty York era una chica de 19 años de Stratford-upon-Avon, decidida, con opiniones propias e increíblemente amable. Trágicamente, falleció el 1 de junio de 2025, solo dos días después de celebrar su cumpleaños. Su madre, Hannah York, comparte ahora la historia de Liberty un año después, no solo para vivir su duelo, sino para impulsar un cambio importante en cómo se diagnostican los cánceres raros en los jóvenes.

La lucha por respuestas

El camino médico de Liberty comenzó en mayo de 2024 con síntomas como fatiga y náuseas. Como ella ya padecía la enfermedad de Addison, una condición autoinmune poco común, la familia inicialmente se preguntó si los problemas estaban relacionados. La situación escaló cuando desarrolló hinchazón y dolor en el seno izquierdo. Según su madre, las evaluaciones médicas iniciales sugerían que era solo mastitis o un absceso, condiciones mucho más comunes para su edad.

"A tantos adolescentes les dicen que es por las hormonas y, lamentablemente, dijeron que ven casos así todos los días", explicó Hannah. Para cuando se descubrió la verdad (un angiosarcoma agresivo, un sarcoma de tejido blando poco común), ya se había convertido en un tumor de 4.5 kg. A pesar de la cirugía, el cáncer ya se había extendido a sus pulmones en solo seis semanas. "Ella no tuvo una oportunidad de luchar", señaló su madre.

Por qué importa

Los sarcomas de tejido blando representan aproximadamente el 7% de los cánceres infantiles, pero debido a que sus síntomas a menudo imitan dolencias comunes, se diagnostican mal con frecuencia. Hannah ahora apoya la campaña 'Child Cancer Smart' de la Asociación de Cáncer Infantil y Juvenil (CCLG). La iniciativa está lanzando nuevas directrices para ayudar a los profesionales de la salud a detectar estas señales antes. Aunque es imposible saber si un diagnóstico temprano habría salvado a Liberty, la esperanza es que una mayor conciencia dé a otros adolescentes la oportunidad de luchar que ella no tuvo. Realmente, tenemos que dejar de asumir que cada problema de salud en los jóvenes es solo una fase hormonal. Es un cambio sistémico que hace mucha falta.