La situación
Kenia ha identificado oficialmente un segundo caso de Ébola, apenas una semana después de que un empresario falleciera a causa del virus. El paciente, un hombre de 39 años, es un familiar cercano de la primera víctima. Ya estaba en cuarentena cuando empezó a mostrar síntomas este pasado martes.
Las autoridades sanitarias están manejando esto con calma, señalando que, como el paciente ya estaba siendo monitoreado, sus posibilidades de recuperación se ven mucho mejor. Más importante aún, esto limita las probabilidades de que contagie a alguien más. Literal, el ministerio confirmó que ambos casos están conectados y que no hay ni una pizca de evidencia de que el virus se esté propagando en la comunidad.
Cómo llegamos aquí
Han sido un par de semanas estresantes. La primera víctima, un hombre keniano de 40 años, murió el 5 de octubre después de viajar desde la República Democrática del Congo, pasar por Uganda y llegar a Nairobi sin que nadie detectara su enfermedad. Sus síntomas se hicieron evidentes solo después de que un familiar lo recogiera en el aeropuerto y lo llevara al hospital.
Desde esa tragedia inicial, los funcionarios han estado trabajando a marchas forzadas. Identificaron a 128 personas que tuvieron contacto con el primer hombre. Hasta ahora, han localizado a 113 de ellos, con 108 actualmente en cuarentena. Siguen buscando a los 15 restantes.
Por qué importa
El Ébola no es ninguna broma: se transmite a través del contacto con fluidos infectados como sangre o vómito. Actualmente estamos viendo un brote masivo en la RD del Congo, que ya se ha cobrado más de 4,000 vidas este año. Esta cepa específica, Bundibugyo, es bastante rara y todavía no tiene una vacuna aprobada, por lo que mantener estos casos aislados es lo más sensato ahora mismo. El ambiente está tenso, pero por el momento, está contenido.






