La era del "todo yo"

Kemi Badenoch está entrando en modo 'main character energy'. Después de una conferencia donde fue el centro de gravedad absoluto, la líder conservadora confesó a GB News que el partido está bajo su gestión total. Comparando a los Conservadores con un equipo de fútbol, señaló que el nuevo dueño, el entrenador y el capitán son, francamente, "todo yo".

Remodelando el partido

Badenoch está dejando de lado las ideas centristas para enfocarse en una agenda de derecha pura, que incluye oponerse al 'net zero' y una reforma total a las protecciones de derechos humanos. Es literal un "se hace a mi manera o nada": los cercanos al partido notan que una vez que ella decide una política, está escrita en piedra. Ya sea ofrecer cuidado infantil gratuito a personas con altos ingresos o eximir las viviendas principales del impuesto de sucesiones, estas decisiones nacen de sus convicciones personales más que de una estrategia electoral tradicional. Lowkey, algunos estrategas están nerviosos porque este enfoque carece de un plan sólido para la clase media, pero nadie en su círculo parece dispuesto a llevarle la contraria.

Por qué importa

Aunque sus números en las encuestas superan a los de su propio partido, el resto del gabinete en la sombra está sufriendo para seguirle el ritmo. Su ministro de finanzas en la sombra, Andrew Griffith, tiene un reconocimiento mínimo comparado con el 90% de perfil que tiene Badenoch. Mientras a algunos diputados les da tremendo 'ick' la idea de convertirse en un "partido de una sola mujer", otros sostienen que para un grupo opositor que está en las trincheras, tener a una líder que realmente destaca es una victoria masiva. Por ahora, los Conservadores apuestan todo a su visión singular.