El parlamento italiano acaba de acelerar una reforma mayor de su sistema electoral. La medida, impulsada por la primera ministra Giorgia Meloni, fue aprobada con 227 votos a favor y 164 en contra. Es un giro de alto riesgo para un país que ha visto una racha inusual de estabilidad política desde que Meloni tomó las riendas en 2022. ## Las nuevas reglas Bajo el sistema actual, Italia utiliza un modelo híbrido que mezcla la elección por mayoría simple con la representación proporcional. Eso será descartado por un modelo totalmente proporcional. ¿El detalle clave? Si una coalición o partido obtiene más del 42% de los votos, recibe un paquete de escaños extra como bono, lo que podría convertir una ventaja mínima en una mayoría absoluta. Además, las coaliciones deben mostrar sus cartas desde antes: ahora están obligadas a nombrar a su candidato conjunto a primer ministro y presentar su plataforma oficial antes de las elecciones. ## El drama Real talk: la oposición no está nada contenta. Aseguran que todo es un plan para mantener a la coalición de derecha de Meloni en el poder. Durante el debate del jueves, las cosas se pusieron intensas. La líder del Partido Demócrata, Elly Schlein, lanzó el reto diciendo: "Adelante, cambien la ley electoral, ganaremos de cualquier forma bajo cualquier sistema de votación". Meloni no ocultó que estaba lista para ir a fondo: amenazó con renunciar y convocar a elecciones anticipadas si la votación no salía a su favor. Los analistas creen que ese ultimátum, sumado a que los legisladores no querían arriesgarse a perder sus escaños (y pensiones) en unas elecciones repentinas, forzó el resultado lowkey. Es la clásica jugada política, no cap. ## Por qué importa Meloni afirma que estas reglas solo buscan hacer que el gobierno sea más estable y coherente. Para Italia, este es un cambio institucional importante que podría definir los próximos años de gobierno, especialmente con las elecciones programadas para el próximo año. Si esto cementará el futuro de su coalición o si terminará saliendo mal, está por verse; la trama se complica.