La situación en el terreno

Si te preguntas por qué se está poniendo intenso el tema en Jerusalén, aquí te va el chisme: Israel ha presionado para cerrar el consulado británico en Jerusalén Este, que ha sido un pilar diplomático desde 1838. El Ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, confirmó en redes sociales que 20 diplomáticos y el Cónsul General están empacando sus cosas y dejando el lugar.

Cómo llegamos aquí

Todo este drama empezó en septiembre. El Reino Unido impuso sanciones a los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada —que se consideran ilegales bajo el derecho internacional— y la respuesta de Israel fue amenazar con cerrar el consulado en un plazo de 30 días. Es la típica represalia diplomática.

Israel quería originalmente que el lugar cerrara por completo, pero después de un estira y afloja bastante tenso, acordaron dejar que un equipo pequeño de siete diplomáticos se quede en el edificio, que es propiedad del gobierno británico. Saar declaró que, gracias a este compromiso, Israel no tomará más medidas contra ellos.

La postura del Reino Unido

El Ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, no piensa dar su brazo a torcer. Ha dejado claro que el Reino Unido no acepta bajo ninguna circunstancia que Israel tenga derecho a cerrar el consulado. Aunque parte del personal y sus familias han sido retirados por motivos de seguridad, el sitio simplemente ha sido renombrado como “Misión del Reino Unido, Jerusalén”. Hablando claro: la bandera sigue ondeando y el personal sigue yendo a trabajar, aunque la oficina esté operando con capacidad limitada por ahora.

Por qué importa

El consulado es el punto principal de contacto para las relaciones del Reino Unido con los palestinos en Jerusalén, Cisjordania y Gaza, manteniéndose distinto a la embajada británica en Tel Aviv. Con la inseguridad escalando y los lazos diplomáticos desgastándose, el futuro de esta misión es de alto riesgo. La trama se complica, ya que el Reino Unido mantiene que Jerusalén Este sigue siendo territorio ocupado, lo que los pone en choque directo con la postura actual de Israel.