La situación
Realmente la situación en la costa del Pacífico mexicano está muy pesada. El impacto doble del huracán Simon y la tormenta tropical Rachel ha dejado al menos cinco personas muertas y varias más desaparecidas. Las tormentas han causado estragos en la infraestructura local, derribando líneas eléctricas, bloqueando caminos e inundando casas en varios estados.
Lo que pasó
En el estado de Guerrero, la gobernadora Evelyn Salgado confirmó que un hombre de 71 años murió tras el colapso de una pared en Chilpancingo. La tormenta también causó daños significativos en las áreas costeras, incluyendo el puerto principal de Acapulco. Mientras tanto, en Baja California, las autoridades confirmaron la muerte de cuatro miembros de una misma familia, incluyendo a dos niños, en las afueras de Ensenada.
Las fuerzas de seguridad han estado trabajando horas extra, usando helicópteros para rescatar al menos a 32 personas de las inundaciones. La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, informó que más de 50 personas se encuentran actualmente en albergues temporales. Aunque el huracán Simon se ha debilitado y se aleja de la costa, el Centro Nacional de Huracanes sigue advirtiendo que las lluvias intensas podrían provocar inundaciones y deslizamientos de tierra que ponen en riesgo la vida en el centro-oeste de México durante los próximos días.
Por qué importa
Esto nos genera mucha ansiedad climática, y con justa razón. Los meteorólogos señalan que el fenómeno de El Niño 2026-27 va camino a ser el más intenso jamás registrado. Con el aumento de las temperaturas oceánicas y el calentamiento global causado por la actividad humana, estos eventos climáticos se están volviendo cada vez más fuertes, lo cual es un golpe durísimo para el futuro de las regiones costeras.






