Para Ethan Griffiths, de 14 años, la vida dio un giro radical en enero cuando le diagnosticaron linfoma de Burkitt, un tipo de linfoma no Hodgkin de crecimiento rápido. Aunque inicialmente venció al cáncer y fue declarado libre de enfermedad en mayo, la situación se complicó apenas dos semanas después al enfrentar una recaída agresiva. Fue un golpe durísimo para el joven amante del rugby, quien apenas empezaba a retomar su rutina en el gimnasio y su vida escolar.
Una forma distinta de sobrevivir
Ante la perspectiva de un segundo round de tratamiento, Ethan recurrió a un mecanismo de defensa que su padre, Lloyd —quien también es sobreviviente de cáncer— le sugirió: el desapego emocional. "Eres un pasajero en este viaje", le dijo Lloyd a su hijo. "No tienes el control, no puedes cambiar el resultado. Así que tienes que intentar mantenerte un poco al margen".
Para Ethan, esto significó literalmente desconectarse. "Yo simplemente me apagaba mientras él perdía la cabeza a mi lado", dijo Ethan sobre su padre. Su técnica infalible era ponerse los auriculares, subir el volumen de la música al máximo e intentar dormir para sobrellevar el estrés.
El camino a seguir
Ethan participó en un ensayo clínico en el Bristol Royal Hospital for Children, el cual utilizó dos fármacos nuevos para pacientes que no habían respondido a rondas previas de tratamiento. El ensayo solo ofrecía un 50% de probabilidad de éxito, pero desde septiembre, Ethan ya está de vuelta en casa y libre de cáncer.
El tratamiento fue intenso, involucrando quimioterapia fuerte y un trasplante de células madre que lo mantuvo aislado durante semanas. Ahora, su enfoque está en recuperar fuerzas. Se lo está tomando con calma, empezando con clases en línea y ejercicio gradual, con la meta a largo plazo de volver a las canchas de rugby.
Por qué importa
Esta historia nos recuerda que la resiliencia mental puede ser tan compleja como el aspecto médico de un diagnóstico. La experiencia de Ethan demuestra que, aunque no existe una forma "correcta" de manejar una crisis de salud, encontrar un espacio mental que te permita sobrevivir a la tormenta —ya sea a través de la música, el desapego o el apoyo— puede ser lowkey esencial para navegar los capítulos más difíciles de la vida.






