El ambiente en Los Ángeles está fatal. Tras una impactante barrida de 4-0 por parte de los Milwaukee Brewers en la NLCS, los Dodgers se van a casa y su búsqueda de convertirse en los primeros tricampeones desde los Yankees del 2000 fue brutalmente terminada. Literal: los Brewers vinieron a jugar. Superaron a los Dodgers en pitcheo, bateo y estrategia en cada fase de la serie. ## El análisis Fue un dominio total. Milwaukee no solo ganó; controlaron la narrativa de principio a fin. Max Muncy, infielder de los Dodgers, fue directo tras el Juego 3: "Estamos jugando fatal. Ellos están jugando increíble". Shohei Ohtani, usualmente el protagonista del béisbol, estuvo visiblemente afectado por lesiones en la rodilla y el bíceps. Aunque logró un jonrón en el Juego 4 para poner a los Dodgers arriba 4-0, fue demasiado poco y demasiado tarde; el equipo no volvió a anotar. ## El problema con el lineup El equipo de apoyo, que suele cargar con el peso, se enfrió. Freddie Freeman tuvo una serie de pesadilla, conectando 1 de 14, con tantos doble plays como bases totales. No estuvo solo en el bache; jugadores como Enrique Hernández, Will Smith y Teoscar Hernández no encontraron ritmo, bateando un .189 combinado en los cuatro juegos. Solo Mookie Betts y Kyle Tucker lograron mantenerse a flote. ## Errores de gestión Dave Roberts también está bajo fuego. En el Juego 3, desperdició al novato Josue De Paula por el veterano Enrique Hernández en un momento crucial de la sexta entrada, solo para que Hernández se ponchara. Fue el clásico caso de aferrarse a viejas costumbres en lugar de leer el juego, y les salió el tiro por la culata. ## Por qué importa Los Brewers van a la Serie Mundial por primera vez como equipo de la Liga Nacional. Para los Dodgers, esta barrida marca una derrota total tras años de éxito en postemporada, demostrando que incluso un roster lleno de estrellas no puede sobrevivir cuando fallan los fundamentos y se acumulan las lesiones.