La lucha por el dinero

Se siente una tensión tremenda en los pasillos del Congreso. La cúpula demócrata de la Cámara está lowkey entrando en pánico por el presupuesto necesario para seguir siendo competitivos, y están yendo directamente por las billeteras de sus propios miembros para lograrlo. Con el día de las elecciones cada vez más cerca, la presidenta del DCCC, Suzan DelBene (D-Wash.), está enviando correos urgentes a los demócratas de la Cámara para que paguen sus cuotas cuanto antes.

Por qué están estresados

El verdadero chisme es que los super PACs del expresidente Trump —específicamente 'No Going Back PAC' y 'Safety and Affordability PAC'— han entrado al chat con todo. A pesar de haber sido lanzados apenas en septiembre, estos grupos ya han invertido 50 millones y 38 millones de dólares, respectivamente, en anuncios para las elecciones de la Cámara. Actualmente son el cuarto y quinto grupo externo que más dinero gasta en el país, y los demócratas sienten la presión de seguirles el ritmo.

En un correo enviado el miércoles a la bancada, DelBene dejó claro que defenderse no será gratis. “Aunque nuestro caso ante el pueblo estadounidense es sólido, nuestros Frontliners y candidatos enfrentan ataques diarios terribles desde la derecha mientras MAGA Inc. vacía sus arcas”, escribió DelBene. Terminó el correo con un mensaje directo: “Insto a todos a realizar su contribución de cuotas hoy. Asegurémonos de no tener remordimientos el día de las elecciones”.

El drama interno

Sin embargo, esto no se trata solo de los anuncios. Hay un drama interno serio cocinándose por estos pagos. Algunos miembros están lanzando ideas para obligar a la gente a pagar sus cuotas antes de siquiera aspirar a un puesto de liderazgo en comités, lo cual —sin mentir— tiene a los Caucus Progresista y Negro absolutamente furiosos. Un demócrata de alto rango le dijo a Axios que a los miembros “no les gustan las amenazas”, y otro describió el último correo de DelBene como “ligeramente más agresivo al intentar avergonzar a la gente” de lo habitual.

En cuanto a los números, la situación es variada. La dirigencia dice que ha visto progreso: 66 miembros habían pagado al menos el 100% de sus cuotas hasta agosto, frente a los 28 que lo habían hecho en abril. No obstante, 100 demócratas de la Cámara han pagado el 25% o menos, y 38 de ellos no han pagado literalmente nada. Para ser justos, cerca de la mitad de los que no han pagado están en distritos indecisos y están exentos del requisito, pero la dirigencia claramente no se siente generosa.

Por qué importa

El dinero suele determinar cuántos votantes escuchan el mensaje de una campaña. Si los demócratas de la Cámara no pueden poner orden para financiar sus campañas, corren el riesgo de ser silenciados por el gasto masivo de estos grupos respaldados por Trump justo cuando más importa. Es un juego de riesgo extremo que podría decidir quién tendrá el martillo el próximo año.