La estrategia

Dan Sullivan está jugando un partido diferente al de la mayoría de los republicanos vulnerables. Mientras otros tratan lowkey de tomar distancia de Donald Trump, Sullivan se está volcando a él, esperando que la presencia del expresidente le dé la victoria en noviembre. Está redoblando su alianza, apareciendo en mítines y organizando eventos con figuras de alto perfil como JD Vance y Robert F. Kennedy Jr. para energizar a la base.

La tensión

Sin embargo, no todo es color de rosa. Cuando se le pregunta por políticas específicas alineadas con Trump —como la promesa de un dividendo de 5,000 dólares o nuevos centros de datos en tierras vírgenes de Alaska—, Sullivan juega a la cautela, diciendo que primero necesita ver la letra chica. También se puso un poco a la defensiva al ser cuestionado sobre la decisión de la administración de importar diésel ruso, respondiendo: "¿Esto es un ataque personal o qué?". Él sostiene que mantiene una postura dura frente a Rusia, aunque evita peleas públicas con la Casa Blanca.

La oposición

Su oponente, Mary Peltola, está manteniendo un perfil bajo por ahora, evitando la atención de los medios nacionales para enfocarse en el contacto local. Las encuestas los muestran empatados o con Peltola ligeramente abajo, pero en un estado que votó por Trump por 13 puntos hace dos años, la tensión está a tope. El equipo de Peltola está atacando a Sullivan por su récord de asistencia y su apoyo a la guerra en Irán, mientras que Sullivan está ocupado tratando de vincularla con la administración Biden-Harris.

Por qué importa

Esta carrera es una pieza clave para el Senado. Siendo Alaska uno de los pocos lugares donde los republicanos luchan por mantener su mayoría, cada voto cuenta. Si Sullivan logra mantenerse, probará que la estrategia de "abrazar a Trump" sigue viva y coleando. Si Peltola logra la sorpresa, será un L tremendo para el control del partido republicano en la cámara.