La administración Trump está subiendo la temperatura contra California, lanzando un ultimátum importante sobre el padrón electoral del estado. El vicefiscal general interino, R. Trent McCotter, envió una carta al registrador-recopilador y secretario del condado de Los Ángeles, Dean Logan, junto con una lista de personas marcadas como "probablemente no ciudadanos" que ya han recibido boletas por correo.
El ultimátum
El Departamento de Justicia (DOJ) le dio a los funcionarios estatales un plazo de 48 horas —hasta el mediodía del 15 de octubre— para investigar el estatus de ciudadanía de todos en esa lista. Si el estado no puede confirmar la ciudadanía, el DOJ quiere que esas boletas sean segregadas, no anuladas, y exige una pausa en la verificación de firmas o el conteo de esas boletas específicas. También solicitaron que los funcionarios retengan las boletas de cualquier persona marcada hasta que su estatus sea aclarado. La secretaria de Estado de California, Shirley Weber, recibió una demanda similar. ¿La postura del DOJ? Un portavoz señaló que, dado que solo los ciudadanos pueden votar, la medida busca asegurar que se cumpla la ley.
La respuesta
El momento elegido es un desastre total y los críticos lo están señalando alto y claro. David Becker, director ejecutivo del Center for Election Innovation & Research, cuestionó por qué el DOJ elige interferir tan cerca del día de las elecciones, especialmente dado su historial de afirmaciones erróneas. Siendo sinceros: la administración ya ha hecho declaraciones audaces sobre el voto de no ciudadanos en estados como Nevada, Pensilvania y Nueva Jersey, las cuales resultaron estar masivamente infladas una vez que los funcionarios estatales analizaron los datos reales.
Por qué importa
Con las boletas ya circulando, este movimiento crea un giro dramático masivo a solo tres semanas del día de las elecciones. Al exigir una auditoría de última hora, el DOJ está preparando efectivamente una batalla judicial de alto riesgo que podría retrasar el procesamiento de miles de votos legítimos. Es caos fabricado y será un mes muy largo para los funcionarios electorales.






