Es oficial: el gobierno finalmente le pone punto final a Avanti West Coast. La Secretaria de Transporte, Heidi Alexander, anunció hoy que el operador ferroviario pasará a ser propiedad pública a partir del 7 de marzo de 2026, cuando su contrato actual llegue a su fecha de vencimiento. Para cualquiera que haya lidiado con las constantes cancelaciones y el hacinamiento en estas rutas, este movimiento es una victoria total.
El Primer Ministro, Andy Burnham, no se guardó nada y criticó al operador por un servicio que ha 'fallado' a los pasajeros una y otra vez. Se siente una energía total de 'ya basta'.
El dinero y el cambio
Avanti West Coast, que actualmente es una empresa conjunta entre FirstGroup (con el 70%) y el operador italiano Trenitalia (30%), ha estado operando bajo una fuerte influencia del Departamento de Transporte (DfT) desde que comenzó la pandemia en 2020. El cambio hacia la propiedad pública no es solo cosa de Avanti; es una tendencia. Great Western Railway (también propiedad de FirstGroup) tiene el mismo destino fijado para este diciembre.
En mayo, Avanti anunció que recortarían uno de cada siete servicios en sus rutas más concurridas para cumplir con un mandato gubernamental de reducir gastos. A pesar de que la empresa afirmó que esa medida no arruinaría los ingresos ni causaría grandes trastornos, el gobierno claramente decidió que era momento de cambiar el juego.
El director gerente, Andy Mellors, dice que la compañía ahora está enfocada en una 'transición fluida' hacia las manos del sector público.
Por qué importa
La decisión de nacionalizar Avanti se trata de recuperar la experiencia del usuario. Con importantes empresas ferroviarias en todo el país, como las de Escocia y Gales, ya bajo control público, el Reino Unido apuesta a que dejar atrás los contratos privados frenará el deterioro en la infraestructura, los retrasos y la insatisfacción de los pasajeros. Para tu bolsillo y tu viaje diario, este es un cambio enorme en cómo el país gestiona la rutina. No esperes que la transición sea instantánea, pero las cosas están cambiando rápidamente hacia la supervisión pública.





