El vibe check
Durante años, los egiptólogos han debatido si los primeros faraones realmente practicaban el 'sacrificio de acompañantes', es decir, matar a sirvientes para que los siguieran al más allá. Como las excavaciones tempranas fueron caóticas y a menudo saqueadas, conseguir pruebas sólidas ha sido muy difícil. Pero una nueva investigación publicada en Frontiers in Environmental Archaeology nos trae datos muy reveladores.
El desglose
La bioarqueóloga Roselyn Campbell, de la Universidad de Purdue, reexaminó 46 cráneos excavados en los años 20 en el cementerio de Umm el-Qaab, en Abidos. Estos restos pertenecían a funcionarios y artesanos de nivel medio-bajo enterrados cerca de los gobernantes de la Primera Dinastía.
Aquí está el plot twist: el 39% de los cráneos mostraban signos de fracturas lineales, lo cual es un indicador claro de traumatismo contundente. Campbell señala que este tipo de lesión probablemente dejaba a las víctimas inconscientes, causándoles la muerte. Aunque el excavador original, Flinders Petrie, fue muy meticuloso con sus notas, la tecnología de los años 20 simplemente no estaba equipada para identificar estas lesiones correctamente. Él básicamente pensó que solo eran huesos viejos.
Por qué importa
Esto no se trata solo de huesos antiguos, sino de cómo entendemos el poder. Campbell sugiere que, para un gobierno nuevo que dependía de un gobernante divino, demostrar control sobre la vida y la muerte era un despliegue de poder total. Literalmente es una 'energía totalitaria' 5,000 años antes de que el concepto existiera. Además, esto demuestra que la ciencia está viva: nuestros métodos actuales son top, pero dentro de 100 años, los científicos probablemente mirarán nuestro trabajo y dirán: '¿Cómo es que no vieron eso?'. El campo se autocorrige constantemente, y este estudio demuestra que incluso la evidencia de hace 100 años todavía puede revelar secretos importantes.






