Los Wallabies llegan al segundo test de la Bledisloe Cup este sábado en Sídney con un cambio importante. Tras una dura derrota por 50-19 contra los All Blacks la semana pasada, el entrenador Les Kiss se vio obligado a ponerse creativo debido a una ola de lesiones en las piernas que dejó fuera a sus mejores aperturas, Carter Gordon y Ben Donaldson. ## El nuevo plan de juego La presión está a tope para Declan Meredith, quien recibe el visto bueno como número 10, mientras que el debutante Harry McLaughlin-Phillips se une al equipo desde el banquillo. La línea de backs también luce totalmente diferente. Con Len Ikitau lesionado y Hunter Paisami suspendido, Joseph-Aukuso Suaalii se mueve a los centros junto a Isaac Henry. Harry Potter será titular en el ala izquierda. En la delantera, Aidan Ross será titular en la primera línea, mientras que Josh Nasser pasa a ser hooker. El equipo claramente busca ajustar detalles tras desinflarse en la segunda mitad la última vez, añadiendo a Josh Canham y Carlo Tizzano al banquillo para aportar energía extra. ## La competencia Nueva Zelanda no se relaja, incluso con la Bledisloe Cup ya en el bolsillo por vigésimo cuarto año consecutivo. El entrenador Dave Rennie ha hecho cambios, metiendo a Fabian Holland como segunda línea y a George Bower como pilar. Ellos también lidian con sus propios problemas de lesiones tras la victoria de la semana pasada, por lo que Josh Moorby reemplaza al lesionado Leroy Carter. Damian McKenzie se mantiene como número 10 para llevar el mando de los visitantes. ## Por qué importa Los Wallabies arrastran una racha de 12 derrotas consecutivas contra Nueva Zelanda. Esta vez juegan en casa en Sídney, y la vibra está muy mal si no logran recuperarse tras la paliza de la semana pasada. Es una prueba masiva para ver si estos cambios en la plantilla pueden finalmente romper el ciclo y traer un impulso muy necesario al equipo.