Un caso sin resolver que vuelve a sonar
Real talk: algunos misterios simplemente se niegan a quedar en el olvido. Las autoridades de Idaho anunciaron recientemente que un hombre encontrado muerto en una iglesia hace más de 40 años podría estar vinculado a los infames asesinatos por Tylenol de Chicago de 1982. Por si no conoces la historia, esos envenenamientos fueron algo enorme que lowkey cambió el mundo, llevando a la creación de las tapas de seguridad para niños que hoy damos por hecho en cada frasco de medicina.
El detective Tim Cooper, de la Oficina del Sheriff del Condado de Ada, reabrió el caso en 2019. Siguiendo la pista de una llave grabada encontrada junto al cuerpo hasta una propiedad en Jacksonville, Florida, los investigadores usaron ADN y fotos antiguas para identificar al fallecido como el Dr. Mathew Francis Betkouski. Resulta que Betkouski murió por suicidio tras ingerir cianuro a principios de los 80 y fue enterrado sin que nadie supiera quién era en realidad.
La conexión con Chicago
Entonces, ¿por qué el vínculo con los asesinatos del Tylenol? Betkouski tenía experiencia en farmacias y quienes lo conocían lo describían como alguien volátil. Aún más raro, al parecer estaba obsesionado con la idea del "crimen perfecto" y supuestamente presumía que el cianuro era la forma de lograrlo. Aunque los detectives encontraron cianuro en su escritorio, era un compuesto distinto al que se utilizó en los asesinatos de 1982.
No hay pruebas de que Betkouski viviera alguna vez en Illinois, aunque los registros muestran que visitó el área de Chicago aproximadamente un año antes de que las siete víctimas fueran asesinadas. El Departamento de Policía de Chicago confirmó que está en contacto con las autoridades de Idaho, pero no han dado señales sobre si es oficialmente un sospechoso.
Por qué importa
El caso de 1982 sigue siendo un gran misterio. Durante años, los investigadores pusieron la mira en un hombre llamado James Lewis, quien falleció en 2023. Aunque Lewis fue a prisión por intentar extorsionar a Johnson & Johnson, nunca fue acusado formalmente por los asesinatos. Con este nuevo giro, estamos ante un momento de revivir todo el true-crime, pero hasta que las autoridades no encuentren una prueba contundente, sigue siendo otro caso frío que no nos deja tranquilos. Ni una palabra más.






