Una actuación legendaria

Shin Ohashi acaba de escribir su nombre en los libros de historia, y lo hizo con mucho estilo. El nadador japonés de 17 años destrozó el récord mundial de 200m braza masculino en los Asian Games de Tokio este jueves, con un tiempo de 2min 4.83seg. Eso es una ventaja tremenda de 3.84 segundos sobre el medallista de plata, Denis Petrashov.

El comeback tras el Covid

Siendo realistas: el panorama no pintaba nada bien para el adolescente apenas unos días antes de la carrera. Ohashi estaba lidiando con una fiebre de 39°C por un cuadro de Covid, lo que lo tenía bastante estresado. Pero logró ver el lado positivo, señalando que el tiempo de inactividad obligatorio fue en realidad un punto a favor para su recuperación. "Creo que fue algo bueno", dijo, explicando cómo ese descanso forzado lo ayudó a prepararse para su nado histórico.

Subiendo de nivel

Esto no es solo un éxito pasajero. Ohashi ya se aseguró el oro en los 100m braza a principios de esta semana tras un empate técnico con el chino Dong Zhihao. Ahora tiene la mira puesta en el triplete en los 50m braza este viernes. Los fans ya lo llaman el sucesor de la leyenda japonesa de la natación, Kosuke Kitajima, el legendario "Rey Rana" que dominó el doblete de 100m-200m en 2004 y 2008. Sin embargo, Ohashi no se conforma; ya está enfocado en el próximo campeonato mundial y en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

Por qué importa

Ohashi no solo está ganando carreras; está cambiando el panorama de la braza para los próximos dos años. Romper un récord mundial que se mantenía desde 2023 —anteriormente en manos del chino Qin Haiyang— demuestra que tiene energía de protagonista y es oficialmente el rival a vencer en el escenario mundial.