El Vibe Check

Escocia se está convirtiendo, lowkey, en el personaje principal de la industria audiovisual global. Desde las Highlands funcionando como escenarios de fantasía épica, hasta Glasgow transformándose en Nueva York o Gotham para grandes blockbusters, el sector cinematográfico del país está en su mejor momento. Se proyecta que alcance una valoración de £1 mil millones para 2030, lo cual suena como un tremendo W para la economía.

La trama se complica

Pero espera, no todo es color de rosa. Aunque el dinero está entrando, hay un debate creciente sobre quién consigue realmente los trabajos. Una investigación del académico y cineasta Peter Strachan reveló que solo alrededor del 6% del personal de producción en la tercera temporada de The Traitors era escocés. Esto ha impulsado la campaña "Standing Up For Scotland’s Screen Talent".

Los críticos argumentan que solo porque una producción se filme en Escocia, no significa que esté contratando a profesionales locales. Como señaló Strachan sobre un rodaje reciente de Spider-Man, la "contratación local" podría significar simplemente traer a un carpintero del barrio por unas semanas en lugar de contratar a un profesional del cine escocés consolidado.

El problema del sobreturismo

La situación también se está sintiendo... saturada. Famosos lugares de rodaje luchan contra el "turismo de pantalla", donde los fans van en masa a las locaciones que vieron en Netflix o en el cine. En Glenfinnan, donde solo viven 150 personas, las cosas se pusieron tan caóticas con el estacionamiento ilegal que la policía tuvo que intervenir. Mientras tanto, el campo de batalla de Culloden registró un aumento del 43% en visitantes, causando tanto desgaste que las autoridades han tenido que lidiar con daños en el sitio.

Por qué importa

Escocia está intentando equilibrar un glow-up económico masivo con la realidad del desplazamiento laboral local y el desborde turístico. Aunque a algunos locales les encanta el glamour, otros piden un modelo más sostenible que realmente incluya al talento escocés en los créditos, en lugar de usar su patio trasero solo como un set.