Un regreso legendario
Si crees que tus proyectos actuales son estresantes, considera la historia de la obra maestra del cine indio de 1972, Pakeezah. La película, que básicamente definía lo que es tener 'main character energy' en su época, por fin está recibiendo el reconocimiento que merece. Gracias a una restauración en 4K realizada por la Film Heritage Foundation y la familia Amrohi, el filme está haciendo un regreso masivo. Llegará a la gran pantalla en una gala en el BFI London Film Festival el 18 de octubre, y digamos que las vibras están a tope: la función en Imax se agotó en tiempo récord.
El drama detrás de cámaras
La historia de Pakeezah es legendaria por todas las razones equivocadas. El director Kamal Amrohi comenzó a filmar en 1956, pero la producción fue un caos total. Sobrevivió a una pausa de una década, a la muerte de su director de fotografía alemán Josef Wirsching y al fallecimiento del compositor Ghulam Mohammed antes de que la banda sonora estuviera terminada. Kamal Amrohi estaba tan obsesionado con el proyecto que, supuestamente, ignoró sus necesidades básicas, usando túnicas desgastadas porque insistía en invertir cada centavo en la película. Su hija, Rukhsar Amrohi, recuerda que él se negaba a comprar ropa nueva hasta que la cinta estuviera finalmente en los cines. Hablando claro: eso es una dedicación de otro nivel.
El poder de la estrella
Meena Kumari, el ícono absoluto de la película, interpretó a la protagonista Sahibjaan, una cortesana navegando su vida en Lucknow. El estreno de la película el 3 de febrero de 1972, en el cine Maratha Mandir de Bombay, fue puro teatro: las copias fueron entregadas a caballo y la policía tuvo que controlar a la multitud masiva. Tajdar Amrohi, hijo del director, recuerda ver a sus padres sentados juntos en la proyección, con su madre apretando el brazo de su padre tan fuerte que le hizo sangrar. Lamentablemente, Kumari falleció pocas semanas después del estreno, pero la familia descarta rápidamente los rumores de que la película solo se convirtió en un éxito por su muerte. Como dice Tajdar, la calidad se defiende sola.
Por qué importa
Pakeezah no era solo una película; era el trabajo de toda una vida de una familia cuya historia personal estaba completamente entrelazada con la producción. Al restaurarla, la Film Heritage Foundation mantiene viva una pieza vital de la historia del cine, demostrando que algunas historias, sin importar cuánto drama soporten, son realmente atemporales.






