El largo camino a la pantalla

El cine independiente en Egipto tiene toda la onda, pero es súper difícil sacar los proyectos adelante. El cineasta Mohammed Hammad está de vuelta tras su éxito de 2016 Withered Green con su nuevo largometraje, Safe Exit. Después de que su proyecto de cuatro años, Bullets & Bread, fuera cancelado por la censura, Hammad casi tira la toalla. Le confesó a Variety que tuvo que seguir el consejo del legendario director Daoud Abdel Sayed para recuperar el enfoque y empezar a escribir Safe Exit.

Haciendo que la película funcione

Como los estudios locales no estaban precisamente haciendo fila para respaldar una película que toca temas tan densos, Hammad y su productora Kholoud Saad tomaron las riendas. Fundaron Pariedolia Productions y autofinanciaron la película por completo. Fue un esfuerzo tremendo, desde conseguir los permisos de rodaje hasta sortear las tensas discusiones con la oficina de censura.

Los personajes

La película explora la vida al margen de la sociedad a través de tres personajes principales: Samaan, un hombre copto que lucha contra el trastorno de estrés postraumático después de que su padre fuera asesinado en Libia; Fatimah, una mujer analfabeta en situación de calle; y un tercer personaje, Abdullah, un terrorista islámico. Hammad quería que sus actores principales, Marwan Waleed y Noha Foad, tuvieran una química real, así que pasaron nueve meses ensayando —incluso pasando el rato en el centro de El Cairo— antes de tocar el guion.

Por qué importa

Safe Exit es la prueba de que si tienes energía de protagonista y una visión clara, puedes lograrlo incluso cuando la industria intenta cerrarte las puertas. Al equilibrar temas oscuros con un alivio cómico necesario, Hammad está demostrando que es una fuerza a tener en cuenta en el cine independiente egipcio, sin filtros.