La situación está tensa
Hablándolo claro: el Manchester United está ahorita en la posición 12 con una sola victoria esta temporada, y la verdad es que el ambiente está fatal. Michael Carrick ha pasado desapercibido últimamente por todo el drama del Manchester City, pero el tiempo corre. El choque de este sábado contra un Tottenham que está en el fondo de la tabla es, lowkey, una situación de ganar o ganar.
Los Spurs se gastaron 300 millones de libras en una reconstrucción que no está dando resultados, y el United tiene por delante un calendario de octubre bastante pesado. Con partidos fuera de casa contra Leeds, Atlético de Madrid, Como y Chelsea, Carrick necesita desesperadamente los tres puntos en casa antes de que todo se vuelva más caótico.
La lucha es real
Las estadísticas del United son para desesperarse. Lideran la liga en toques dentro del área rival, pero literalmente no han mantenido la portería a cero ni una vez. El promedio de posesión es de un 60%, pero simplemente no tienen la contundencia necesaria para cerrar los partidos. Matheus Cunha lidera el ataque, pero solo tiene un gol desviado en su cuenta, y Marcus Rashford está batallando para recuperar su ritmo tras su regreso.
Las lesiones tampoco ayudan. Kobbie Mainoo, Rashford, Patrick Dorgu y Noussair Mazraoui fueron baja durante la fecha FIFA, y Matthijs de Ligt no ha jugado un partido competitivo en 10 meses.
¿Una nueva esperanza?
Hay una luz al final del túnel: Carlos Baleba está finalmente listo para debutar tras su fichaje de 65 millones de libras desde el Brighton. Carrick confía en su energía para tapar los huecos en el medio campo por donde se les escapan los goles. Mientras tanto, el club apuesta por la juventud, y el joven Noah Ajayi ha llamado la atención en los entrenamientos.
Por qué importa
Carrick aún tiene algo de crédito por la temporada pasada, pero a este ritmo, los resultados tienen que cambiar rápido. Si no pueden contra el peor equipo de la liga este fin de semana, octubre será una pesadilla para el equipo. O sacan la victoria, o el futuro de Carrick se pone bastante turbio.






