El chisme está fuerte

¿Está Kimberly Guilfoyle, la actual embajadora de EE. UU. en Grecia, en problemas? El empresario Eric Deters afirma que justo antes de su audiencia de confirmación en el Senado, Guilfoyle le pidió una transferencia de 100,000 dólares para cubrir su cuenta de American Express. Deters fue directo, llamándolo un claro escenario de "quid pro quo" y "pay to play".

Las pruebas

Según textos revisados por CBS News, Guilfoyle supuestamente le dijo a Deters: "No aparecerá en ningún lado si transfieres dinero a American Express", y lo presionó para que lo hiciera lo antes posible. Deters, un ex abogado y seguidor confeso de Trump, afirma que inventó una excusa para evitar pagar. Se dice que funcionarios de la Casa Blanca han sido informados de que los textos son auténticos, y corre el rumor de que algunos asesores de Trump no están nada contentos con sus acciones.

Por qué importa

Este drama resalta la caótica intersección entre dinero y acceso en los círculos políticos. Deters, quien anteriormente ha donado sumas importantes a la órbita de Trump para apariciones y eventos, dice que buscaba favores políticos; específicamente ayuda con la extradición de un cirujano involucrado en un caso de fraude médico. Ahora que estos textos salieron a la luz, el foco está puesto en si los cargos diplomáticos se están tratando como alcancías personales. Hablando claro: si esto se confirma, la reputación de una embajadora quedaría bastante manchada.