La situación

Real talk: Albany está bajo la lupa después de que la administración de Hochul ampliara un contrato con el gigante de la consultoría Deloitte a la impresionante cifra de $1,100 millones. ¿El problema? Se saltaron el proceso de licitación pública habitual para hacerlo realidad.

En 2023, el Departamento de Salud de Nueva York firmó originalmente un contrato de $177 millones con Deloitte. El objetivo era centralizar las solicitudes de Medicaid en un portal estatal. Pero en agosto, la administración lanzó una enmienda que añadió $866 millones a la cuenta. Es una situación que deja a todos en plan “¿qué acaba de pasar?”, especialmente porque la expansión hace que el trato sea cuatro veces más caro que el precio original.

El backlash

Los grupos de control no dejan pasar esto. Bill Hammond, experto en políticas de salud del Manhattan Institute, le dijo a The Post: “Para una expansión de contrato de este tamaño, parece que deberían haber hecho una nueva licitación”. Rachael Fauss, asesora principal de políticas en Reinvent Albany, añadió que el aumento masivo “sin duda merece ser analizado para asegurar que los contribuyentes obtengan el mejor trato”.

Antes de este último salto, el contrato ya había crecido a $317 millones mediante enmiendas más pequeñas. Aunque el estado solo ha gastado unos $200 millones hasta ahora, la nueva estructura es un aumento masivo en los costos. El estado pagaba unos $9 millones al mes durante los primeros tres años, pero ahora esa cifra sube a $25 millones mensuales.

La defensa del estado

Cadence Aquaviva, portavoz del Departamento de Salud, insiste en que siguieron la ley. Se supone que el movimiento es necesario para reemplazar un “sistema obsoleto y propenso a errores”. También rechazan las críticas sobre los costos señalando que el gobierno federal cubre el 90% de los gastos de diseño y el 75% de las operaciones.

Aun así, el historial de Deloitte con Nueva York es… complicado. Estuvieron detrás del “Excelsior Pass” del estado durante la pandemia, que le costó a los contribuyentes $60 millones pero tuvo poco uso. Además, la administración ya enfrenta presión después de que la exdirectora de Presupuesto del Estado, Sandra Beattie, admitiera haber violado leyes éticas al acercarse demasiado a un cabildero de Deloitte.

Por qué importa

Cuando un contrato gubernamental se infla tan rápido sin una licitación competitiva, deja a los contribuyentes preguntándose si su dinero realmente se está gastando con sabiduría. Con el estado ahora comprometido con un proyecto de tecnología de mil millones de dólares, la presión está sobre el DOH para demostrar que este portal realmente cumple con su promesa de reducir el despilfarro.