Esto es pura nostalgia noventera. Kathleen Turner rompió oficialmente el silencio después de que su coprotagonista en Dos bribones tras la esmeralda perdida, Michael Douglas, confirmara que ambos tuvieron un romance secreto mientras filmaban el éxito de 1984. Realmente: fue hace cuatro décadas y Kathleen ya superó el drama.

En sus próximas memorias, One Helluva Ride, que salen a la venta el 6 de octubre, Michael se puso honesto sobre la situación. Reveló que él y Kathleen se gustaron mucho durante el rodaje en México. Comentó: “No fue una aventura pasajera; surgió de forma natural por lo mucho que trabajábamos juntos”.

En ese entonces, Michael estaba separado pero seguía legalmente casado con Diandra Luker. Según el libro, la aventura llegó a un punto límite cuando Diandra visitó el set con su hijo, Cameron Douglas. Michael escribió que Diandra sospechó, tuvo una conversación tensa con Kathleen sobre su matrimonio y Kathleen, sin querer ser la del problema en medio, decidió alejarse. Michael aseguró que intentó seguir con Diandra por el bien de su hijo, aunque admitió en retrospectiva: “No debimos haber regresado”.

Kathleen, ahora de 72 años, mantuvo su respuesta breve y directa en una declaración a People, diciendo: “¡Dios santo, qué alboroto por algo de hace 40 años! Amo a Michael y espero disfrutar el libro”.

Para cuando filmaron la secuela de 1985, La joya del Nilo, la pareja aparentemente ya había dejado atrás la tensión. Michael compartió que trabajar juntos en el guion los ayudó a recuperar la estabilidad como colegas, diciendo: “Se sintió bien saber que estábamos de vuelta en terreno firme”.

Por qué importa

Incluso los iconos tienen pasados complicados, y la disposición de Michael Douglas para contar estos detalles de hace décadas en sus memorias ha traído la historia del Hollywood de los 80 de vuelta al foco, demostrando que hasta las estrellas más grandes tienen dramas que viven gratis en sus cabezas por años.